Trastorno de la personalidad esquizoide: qué es, cómo se reconoce y qué no es

El trastorno de la personalidad esquizoide es un patrón estable de desinterés por las relaciones y de expresión emocional muy reducida. La persona prefiere estar sola, no busca intimidad ni la echa en falta de forma visible, y parece indiferente tanto a los elogios como a las críticas. No tiene nada que ver con la esquizofrenia, a pesar del nombre, y es distinto de la timidez y de la introversión.

Cómo se manifiesta

  • No desea ni disfruta las relaciones cercanas, incluida la familia.
  • Elige casi siempre actividades solitarias y trabajos en los que no hay que tratar con gente.
  • Poco o ningún interés por las relaciones sexuales con otra persona.
  • Disfruta con pocas cosas, o con ninguna.
  • No tiene amigos íntimos ni confidentes fuera de la familia más directa.
  • Parece indiferente a lo que opinen de él.
  • Frialdad emocional, distancia, afecto plano. No es que oculte lo que siente: es que la emoción se registra con poca intensidad.

Desde fuera puede parecer arrogante o despreciativo. Desde dentro, la persona no entiende qué le encuentran los demás a la compañía.

Lo que no es

No es introversión. La persona introvertida disfruta de las relaciones, aunque las dosifique, y las echa de menos cuando faltan. En el patrón esquizoide no hay deseo.

No es timidez ni trastorno evitativo. La persona tímida o evitativa quiere relacionarse y no se atreve por miedo al rechazo; sufre por la soledad. La persona esquizoide no la vive como pérdida.

No es autismo. Se parecen en la distancia social y en la expresión emocional reducida. La diferencia está en que en el autismo hay dificultades de comunicación social y patrones sensoriales y de intereses desde la primera infancia, y muchas personas autistas sí desean vincularse. El diagnóstico diferencial lo hace un profesional, y equivocarse tiene consecuencias.

No es esquizofrenia. No hay delirios, alucinaciones ni pérdida de contacto con la realidad. El nombre comparte raíz porque en su día se pensó que era una forma atenuada; hoy se sabe que no.

De dónde viene

Hay un componente de temperamento, con una reactividad emocional baja desde pequeños, y con frecuencia una infancia con poca calidez o con cuidadores emocionalmente ausentes, en la que retirarse fue la forma de estar a salvo.

Qué relación tiene con el narcisismo

Ninguna directa, pero hay una confusión frecuente que conviene aclarar. El narcisista encubierto también puede parecer retraído, frío y poco interesado en los demás. La diferencia es que detrás de esa reserva hay una necesidad intensa de reconocimiento, resentimiento cuando no llega y una forma de devaluar al otro que la persona esquizoide no tiene. La persona esquizoide no te necesita y no te castiga por ello; simplemente no está. Si lo que vives con alguien incluye frialdad pero también culpa, confusión y la sensación de no dar nunca la talla, lo que describe eso no es este trastorno; mira cómo reconocer el patrón narcisista.

Cómo se trata

Pocas personas con este patrón piden ayuda, porque no sienten malestar por él. Cuando llegan a consulta suele ser por depresión, por un problema laboral o porque alguien de la familia lo pide. La terapia funciona cuando respeta el ritmo y la distancia de la persona y trabaja objetivos concretos que ella elige, sin empeñarse en hacerla sociable.

Entrada del diccionario de psicología de Gemma Albarracín, psicóloga experta en trauma, trastornos de personalidad y EMDR (Col. G-7670). Divulgación; no sustituye una evaluación profesional.