Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad (TOC-P): qué es y en qué se diferencia del TOC
El trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, que a menudo se busca como personalidad obsesiva, compulsiva u obsesivo-compulsiva, es un patrón estable de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control, que se mantiene a costa de la flexibilidad, la eficacia y las relaciones. A diferencia del TOC, no hay obsesiones ni rituales: hay una forma de ser que a la persona le parece correcta y que a su entorno le resulta rígida.
Cómo se manifiesta
- Perfeccionismo que impide terminar. Los detalles, las listas y las normas ocupan tanto que la tarea no se acaba o se acaba tarde. El trabajo de otros nunca está bien hecho.
- Dedicación al trabajo que excluye el ocio y las relaciones, sin que haya necesidad económica que lo explique.
- Rigidez moral. Escrupulosidad excesiva con lo que está bien y lo que está mal, y poca tolerancia a que otros lo vean distinto.
- Dificultad para delegar si no es para que las cosas se hagan exactamente a su manera.
- Acumulación. Guardar objetos gastados o sin valor por si hacen falta.
- Tacañería consigo mismo y con los demás; el dinero se guarda para catástrofes futuras.
- Terquedad y rigidez en general: cambiar de plan, improvisar o ceder cuestan mucho.
- Expresión emocional contenida. Las emociones se viven como algo que hay que controlar, y la calidez cuesta.
La persona no suele vivir esto como un problema propio. Lo que la trae a consulta es el agotamiento, la ansiedad cuando el control falla, o una pareja o unos hijos que ya no soportan la exigencia.
En qué se diferencia del TOC
Se confunden por el nombre, y son cosas distintas. En el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) hay pensamientos intrusivos que la persona no quiere tener, le generan angustia, y rituales que hace para calmarla; sabe que son excesivos y sufre con ellos. En el TOC-P no hay intrusiones ni rituales: hay un estilo de funcionamiento que la persona considera adecuado. Dicho de forma simple, en el TOC la persona lucha contra sus síntomas; en el TOC-P los defiende. Pueden coexistir, pero la mayoría de las personas con TOC no tienen TOC-P, y al revés.
De dónde viene
Como el resto de los trastornos de la personalidad, de una combinación de temperamento y crianza. Es frecuente una infancia en la que el afecto dependía del rendimiento o de portarse bien, con padres exigentes o con mucha preocupación por lo que dirán. El control se aprendió como la forma de estar a salvo.
Qué relación tiene con el narcisismo
Se parecen en la exigencia hacia los demás y en la dificultad para reconocer errores, y en consulta aparecen juntos con cierta frecuencia. La diferencia está en el motivo. La persona con TOC-P exige porque cree de verdad que hay una forma correcta de hacer las cosas y se la aplica también a sí misma, con mucho sufrimiento. La persona con rasgos narcisistas exige para sostener su superioridad, se exime a sí misma de la norma y la culpa va siempre hacia fuera. Convivir con una u otra desgasta de maneras distintas, y si estás intentando entender cuál es tu caso, lo útil es mirar cómo te afecta a ti, no ponerle nombre a la otra persona.
Cómo se trata
Responde bien a psicoterapia, sobre todo a la terapia centrada en esquemas y a los enfoques cognitivo-conductuales que trabajan la flexibilidad, la tolerancia al error y la expresión emocional. Es un trabajo largo, porque la persona tiene que aprender a hacer peor a propósito lo que lleva toda la vida haciendo perfecto, y descubrir que no pasa nada.
Si te lo preguntas de ti
Verse en esta descripción no es un diagnóstico; eso lo hace un profesional que te evalúe. Si el perfeccionismo y el control te están costando relaciones o salud, aquí puedes reservar una consulta.
Entrada del diccionario de psicología de Gemma Albarracín, psicóloga experta en trauma, trastornos de personalidad y EMDR (Col. G-7670). Divulgación; no sustituye una evaluación profesional.